EXPERIENCIAS DE LOS TRABAJADORES DEL CAMPO
Por: Andrés Correa
La inmigración en Estados Unidos es un tema de interés en la historia reciente del país. Los procesos migratorios hacia Norteamérica se realizan desde diversos lugares del mundo y estos muestran diversas realidades, las cuales esperan resolverse al menos de manera individual, por los sujetos que la encarnan.
Se entiende que estos procesos de desplazamiento de mano de obra se han generado desde distintos focos de expulsión y son originados por diversas situaciones. Para el estado de la Florida en su zona sur, se han registrado la presencia de por lo menos cuatro focos en relación a su aporte de mano de obra en el sector agrícola. Estos focos pueden ser tipificados como los provenientes de países como México, Guatemala, Haití y naturalmente los nacidos en Estados Unidos.
Estos migrantes trabajadores del campo buscan una inserción efectiva en la sociedad recurren a diversos “capitales” como el social, el cultural o el económico con miras a lograr un mejor posicionamiento en una estructura social dada. Se entiende que la ausencia o la tenencia de estos capitales permiten condiciones u oportunidades distintas para cada uno de los casos. Razón por la cual los mejores niveles educativos, el conocimiento de la lengua nativa o la experiencia laboral en determinado campo se convierten en insumos fundamentales al momento mismo de buscar una inserción efectiva en esa sociedad.