La voz de los de los marginales.
Por: Andrés Correa
La historia de la humanidad se ha caracterizado en la manera como esta ha sido contada. En este recuento se han ensalzado la participación de algunos actores sociales, quienes generalmente han ostentado y ejercido el poder. Sin embargo, en la escena social también existen algunos otros personajes, que apenas logran mostrarse en un papel muy secundario.
En este sentido, se puede decir que no son pocos, los tiempos y los lugares en que se han hecho invisibles o que se han marginado a algunos grupos humanos. Ellos aunque cuantiosos en número, apenas existen como una estadística agregada en algún libro de Ciencias Sociales. No obstante, estos actores sociales poco a poco han adquirido conciencia de su rol en la sociedad y de los derechos de los cuales son merecedores.
Se entiende, que la realización de estos procesos no ha sido fácil para sus protagonistas. En muchos de los casos que históricamente se han registrado, prácticas como la intimidación, la cárcel o en el peor de los casos la muerte para quienes hagan escuchar su voz, han sido una constante. Vale citar algunos casos notorios. Por ejemplo. el que se da en la Francia del siglo XVII. En donde grandes sectores campesinos, acompañados de la naciente Burguesía lideran un gran proceso de transformación social, denominado la Revolución Francesa. Este proceso el cual orientará al mundo occidental cuestiona el gobierno de las dictaduras y el poder de los estados Absolutistas.
De igual manera, para el siglo XIX procesos como el evidenciado a lo largo de toda la América Latina, muestran ejercicios de liberación en contra de la colonización europea (inglesa, española y francesa) haciendo posible el nacimiento de los actuales estados Latinoamericanos. Este hecho hace posible nuevamente el visibilizar sectores históricamente marginados y reivindicar a estos sujetos como merecedores de derechos sociales básicos.
Más recientemente, los sectores campesinos en Estados Unidos se han convertido en objeto de persecución por parte de numerosos actores sociales en este país. Estos trabajadores del campo quienes laboran de manera incesante en los campos norteamericanos provienen en su inmensa mayoría de países extranjeros como México, Haití, Guatemala y Honduras entre otros. Siendo esta condición la que les ha ocasionado denominaciones como ilegales o indocumentados. Conceptos que por una vez más hacen invisible o excluyen a un grupo de población, quienes realizan su labor en condiciones a todas luces muy lejanas de los adelantados técnicos y laborales de los países desarrollados.
De esta manera, se tendría que liderar procesos que reivindiquen los derechos de estas personas, para incluirlos dentro del conjunto de garantías sociales básicas que un país como Estados Unidos se define constitucionalmente. El sentido de este ejercicio de reflexión, es contribuir a escuchar la vos de los marginales. Su éxito está garantizado, en la medida en que nuevas voces se sumen tanto a la reflexión como a la denuncia. Los cuestionamientos se deben apuntar al conjunto de condiciones que vulneran los derechos básicos de un grupo de población, cuya labor fundamental es la de producir los alimentos del pueblo norteamericano.