DE NUEVO LA CACERIA DE HISPANOS EN ESTADOS UNIDOS.

                                                       POR ANDRES CORREA

En el desarrollo del gobierno del presidente Obama, los hispanos se han convertido en foco de persecución y discriminación por parte de distintos actores sociales. Son muchos los ejemplos en los cuales se evidencia este comportamiento, ya sea, por parte de las autoridades federales, como por las estatales. En este sentido se registra con sorpresa, la forma  como el estado de Arizona aprobó  la ley SB 1070, en donde se criminaliza a quienes están en el país sin autorización legal. 

Este comportamiento se ha hecho contagioso a otros estados que han manifestado su intención de unirse a este mismo fin (perseguir la inmigración ilegal) el último de ellos, que parece confirmar esta tendencia, es el Estado de Nebraska, específicamente, la persecución a los indocumentados se da en la ciudad de Fremont, en donde sus habitantes y el gobierno local aprobaron una ley que castiga a quienes contraten o renten viviendas a indocumentados.

Sin embargo, antes de aprobar leyes como las ya mencionadas, convendría hacer un pequeño rastreo a la composición demográfica del país en donde según los datos obtenidos por el Pew Hispanic Center, para el 2008 se calculaba una población Hispana menor al 4% en 18 estados, entre el 5% y 10% en 18 estados, entre 11% y 20% en 8 estados, entre 21% y 30% en 3 estados y finalmente una población hispana de más de 31% en 3 estados. Estas cifras resultan llamativas en cuanto a que muestran un número significativo y creciente de hispanos por estado.

En consecuencia, se puede deducir en el análisis de esta cifra que, los hispanos está adquiriendo una mayor  intervención en los ámbitos políticos, culturales y laborales, hecho que se puede corroborar con la participación hispana en las pasadas elecciones, o con los simples procesos de venta y compra de productos en las economías locales. Aunque, se tiene que aclarar que, si bien es cierto se está registrando un incremento de los descendientes de hispanos nacidos en Estados Unidos, también se debe considerar el aumento de la población hispana indocumentada, quienes representan el 80% del total de los cerca de los 12 millones existentes en el país.      

Ahora bien, en este sentido es notorio, el comportamiento numérico de la población inmigrante que se vincula a los trabajos del campo, ya que esta población inmigrante en su mayoria hispana, representa el 80% del total de personas que se dedican a estas actividades agrícolas. Se dice que, de este total de inmigrantes que trabajan el en campo, entre un 50% y un 70% (de acuerdo a la zona geográfica de donde se trabaje) son indocumentados hispanos. Frente a esto, las agencias  Farmworker Justice y Oxfam America realizaron recientemente, algunos estudios en donde se registran las difíciles condiciones de trabajo que tienen los trabajadores del campo en Estados Unidos. Este informe fue presentado con algunas recomendaciones a la Secretaria del Trabajo del Gobierno Obama, Hilda L Solís, quien de manera rápida emitió el pasado 16 de junio un informe como respuesta a estas recomendaciones.

De esta manera, la secretaria Solís manifiesta que se están haciendo un conjunto de acciones para mejorar las condiciones económicas y laborales de los trabajadores del campo, acciones que pueden ser resumidas en: El aumento del número de inspectores que evalúan a las empresas que contraten a esta mano de obra, el incremento de los controles en las tasas con las cuales se fijan los salarios, la ampliación en el número de permisos de trabajo y visas para trabajadores agrícolas y un mayor control para evitar la contratación de mano de obra infantil[1].  Naturalmente, se tendrá que esperar a que este conjunto de acciones que el gobierno declara estar realizando realmente mejore de forma significativa la situación de estos trabajadores.

Finalmente se puede resaltar, el requerimiento de las agencias sociales defensoras de los derechos de los indocumentados, por una mayor decisión política y un mejor pronunciamiento público, por parte del gobierno de  Obama, hecho el cual puede llegar a detener el conjunto de acciones que se vienen implementando en los distintos estados del país. Se espera que esta intervención del gobierno pueda abogar por una reforma migratoria justa, que legalice la situación de millones de personas indocumentadas, quienes en una proporción significativa son hispanos que trabajan el campo.    

 


[1] Para ver el informe completo ver.

http://www.dol.gov/opa/media/press/opa/OPA20100850.htm

 

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