SE CONGELA EL TRABAJO DE LOS TRABAJADORES DEL CAMPO EN LA FLORIDA
Por Andrés Correa

Con la llegada de la inusual temporada de frío en el estado de la Florida se pone de manifiesto la frágil condición de vinculación laboral de los trabajadores del campo. Con la arremetida de las heladas en el sur y el centro de la Florida las cosechas en especial de cítricos y otros cultivos como el de tomate, repollo, brócoli o fresas se han puesto en grave riesgo de perderse, hecho que afecta de manera real el consumo y el encarecimiento de algunos alimentos a nivel nacional, así como, el trabajo de cientos de trabajadores del campo en esta región. La inclemencia del tiempo en esta zona se torna interesante para el análisis en cuanto devela de manera dramática la precariedad en las condiciones en que se hace el trabajo en el campo.
Para nadie es un secreto la irregularidad que se vive en el interior de las fincas y viveros en donde laboran estos trabajadores, las prácticas de contratación van desde pago al destajo, es decir, pago por parcela recogida o cultivada, hasta los pagos por jornadas diarias. Se puede decir, que es más bien escasa la presencia de contratos que dan beneficios y garantías a estos trabajadores, quienes en muchos casos por la ausencia de un estatus migratorio definido, temen a reclamar o denunciar este tipo de condiciones laborales. En este orden de ideas, el primer mes del año 2010 nos deja un frío que no solamente quema las cosechas en la Florida y en otros estados en Estados Unidos, sino un clima que congela el ya precario trabajo de estos trabajadores en el campo.
Se tendrá que esperar la efectividad de las medidas que tanto el gobierno a nivel nacional y local han formulado, por ejemplo, la tomada por el Gobernador de la Florida Charlie Crist, quien ha declarado el estado de emergencia para esta zona, enunciación que implica medidas como el cargar los camiones por encima del límite permitido, así como, el dar ayuda a los cultivadores. Se confía en que esta medida de emergencia no solo sirva para compensar las pérdidas de las empresas y de los cultivadores dueños de la tierra, sino que también se use para la inversión efectiva de quienes trabajan de forma directa la tierra, esto es, “descongelar” de manera sustancial el ingreso y las garantías laborales de los trabajadores del campo. Finalmente, esperemos que el retorno del calor a la Florida traiga mejoras en las condiciones de vida de esta población tan olvidada.