Archive for September, 2009
Consideraciones sobre la vida laboral en Estados Unidos:
Desde la marginalidad mundial, a menudo se espera encontrar la tabla de salvación que resuelva el problema fundamental de los individuos en la sociedad del capital, esto es, garantizar la reproducción material de la existencia en condiciones dignas. No es raro que a esta búsqueda desesperada, se sumen cada vez más pobladores de los países con los mayores niveles de exclusión social y pobreza. A esta lista pertenecen ante todo los pueblos considerados del tercer mundo. En consecuencia cada escenario de exclusión, habitado por un sin numero de personas, escoge un foco de desplazamiento que en el ámbito del mundo globalizado, se pueden denominar los centros de la inmigración, a estos centros ubicados generalmente en los países industrializados, llegan miles de personas con la ilusión de encontrar un ambiente más propicio para vivir. Sin embargo, al llegar a ellos, se encuentran con una realidad que inicialmente sorprende, pero que poco a poco se torna hostil y extraña para los recién llegados.
Estos focos de desplazamiento, se caracterizan por su ambiente de pluralidad en el amplio sentido del termino, en ellos son posibles encontrar una enorme diversidad cultural, lingüística, educativa, política, entre otras, aunque resulta irónico que esta diversidad cuando llega a los centros de producción se tiende a homogenizar, en función de la lógica de mercado existente. Se entiende que este proceso siempre esta cargado de tensión y en el se resuelven los distintos conflictos en términos de la correlación de fuerzas. En este sentido, no seria raro efectuar algunos interrogantes en términos de, ¿Cuáles son estos conflictos? ¿Qué nuevas realidades se están estructurando en las estructuras demográfica y cultural en los países receptores de la migración? o ¿Cómo se inserta esta población migrante a las dinámicas del mercado?. Las recientes marchas y protestas en las sociedades industrializadas como España, Francia, Alemania y Estados Unidos en relación a los temas de inmigración y el trabajo, parecen evidenciar una lucha de larga duración, que cada vez se recrea con nuevos actores, discursos y negociaciones.
Los procesos de inmigración no son nuevos en el norte de América, ya desde el siglo XV las expediciones españolas, francesas y mas tarde inglesas llegan a los territorios hoy reconocidos como los Estados Unidos, vale recordar que desde el siglo XVI pero en especial el XVII las movilizaciones se dan desde Inglaterra generadas en gran medida por las persecuciones políticas y religiosas, se hace notorio en el desarrollo de esta colonización como se extermina prácticamente la totalidad de la población indígena nativa existente (por la espada o por las enfermedades que se traen de Europa) y se instauran las nuevas colonias, las cuales para el siglo XVIII, reivindican su libertad y logran su independencia política y administrativa del dominio ingles.
Sin embargo, la configuración migratoria manifiesta su complejidad en el ámbito de la producción y de la economía ya para el siglo XIX, con el desarrollo de la industria, aquí los desplazamientos europeos presentan varios momentos, siguiendo a Coriat ( 2003) es factible reconocer por lo menos la presencia de dos grandes oleadas migratorias, la primera entre 1815 a 1860, que se caracteriza por el desplazamiento de sectores provenientes del noroeste de Europa (Irlanda; Alemania, Francia, Holanda), con ciertos niveles de cualificación que le permite su rápida absorción al mercado laboral y una segunda oleada migratoria, entre 1880 y 1915 por sectores provenientes del sureste europeo (Polonia, Hungría, Italia, Grecia, Lituania) los cuales debido a sus escasas habilidades laborales, no logran ser incorporados en los procesos productivos, generando un gran ejercito de reserva laboral, el que posteriormente será entrenado e incorporado a los procesos de racionalización industrial.
Estas migraciones sistemáticas de los países europeos logran mantener su hegemonía hasta la década del sesenta, (para 1915 liderada por el grupo procedente de Alemania y en 1967 por el desplazamiento de población de Italia) y se debilita para la década del setenta dando paso a un “nuevo” grupo poblacional como lo es el de los hispanos; este hecho permite una reconfiguración poblacional, cultural e industrial en los Estados Unidos de America. Los desplazamientos desde los países pertenecientes a la América Latina logran explicarse en parte, gracias a la fragilidad de sus estados nacionales y a sus bajos niveles de desarrollo económico, que mantiene a la mayoría de la población en condiciones de pobreza y exclusión social. El indicador evidente de este proceso de recomposición migratoria, es el protagonismo de la comunidad Hispana desde el año 2006, que es cuando se logra posicionar esta minoría racial en el primer lugar, ya que el numero de población que representa es una cifra mayor a los 40 millones de Latinoamericanos, de los cuales más del 50% son mexicanos.
Este posicionamiento no esta libre de tensión pues se observa entre otras cosas, el desplazamiento de la población Afroamericana, (la que en años anteriores era la más numerosa) a un segundo lugar, con la diferencia de que esta minoría racial es en su mayoría nacida en los Estados Unidos. Este proceso de reconfiguración poblacional se puede confirmar en la estimación demográfica para el 2043 que establece el “U.S Census Bureau” en donde se calcula una población de 400 millones de habitantes, de los cuales el 52% será Blanca, el 22% Hispana, el 14% negra y el 7% Asiática[1].
Ahora bien, en términos de las consecuencias evidentes se aprecia el enrarecimiento de las relaciones con los recientemente llegados, hecho que se materializa en proyectos que criminalizan al inmigrante ilegal o a los empleadores que los contraten, así mismo, con barreras físicas con las cuales se impide el transito y la llegada de estos nuevos residentes, la evidencia contundente parece ser la construcción del muro de concreto con sus 1.200 kilómetros de largo en la frontera con México.
Las posturas que se asumen frente al fenómeno migratorio no son de fácil ubicación, las voces a favor y en contra se expresan desde los distintos sectores de la sociedad norteamericana y por supuesto de la comunidad internacional en general. Las voces a favor reivindican el papel de los inmigrantes en la realización de algunas actividades que no se hacen por los propios nativos, estas actividades son remuneradas informalmente, esto es, que en muchos casos se contrata mano de obra ilegal sin ningún tipo de garantía laboral y con bajos salarios, este fenómeno se evidencia con el numero de cosechas que se pierden en los estados de la Florida, Georgia y California, entre otros (en donde se encuentre un significativo numero de población inmigrante) al momento de realizarse las tan conocidas redadas, por parte de las autoridades norteamericanas, para el control de la inmigración ilegal, dando como resultado, el abandono sistemático de los puestos de trabajo por parte de los inmigrantes y la no recogida de las cosechas, este hecho ha originado en algunas oportunidades perdidas millonarias para los cultivadores.
Las posiciones en contra a su vez protestan, por el aumento en las tasas de desempleo en ciertos sectores de la producción y por la disminución del salario de la mano de obra legal. Comúnmente se culpa a los trabajadores inmigrantes por estas perdidas, pues se piensa que los empleadores prefieren contratar una mano de obra “dócil” con salarios más bajos. Se puede decir, desde esta óptica que las fuentes de empleo informal, coinciden en algunos casos con el estatus de ilegalidad del trabajador. Condición que parece estimular, la diferenciación entre los términos: trabajador informal – ilegal vs trabajador formal – legal, se entiende que esta diferenciación tiene no solo un peso en la representación del trabajador a nivel laboral, sino que sus implicaciones se extienden a la esfera política y cultural en el amplio sentido del termino.
De igual manera, en las relaciones y en las condiciones laborales en Estados Unidos se evidencia una enorme diversidad cultural, con una presencia importante de mano de obra procedente de otros países. De aquí, que se pueda definir a esta mano de obra como “Global and Multicultural Labor force”, esta se caracteriza entre otras cosas por sus diferencias idiomáticas, las cuales intentan ser superadas al estandarizar el ingles como idioma nacional. Se puede decir que, en gran parte el éxito de la adaptación y la movilidad ascendente de esta mano de obra global se da, en cuanto puede manejar este idioma de manera efectiva. Sin embargo, la adquisición del idioma no es una tarea sencilla, se pueden rastrear distintos niveles de logro en este proceso de aprendizaje, de acuerdo a los antecedentes educativos que tengan los recientemente llegados. En este sentido, es significativo analizar los perfiles educativos de los migrantes discriminados por países, en donde se observa mayores porcentajes en los niveles de educación formal de la población procedente de países como Colombia, Argentina o Brasil en comparación con los grupos de personas procedentes de países como Haití, México o Guatemala. De igual manera sobresalen las altas tasas de participación escolar de los grupos poblacionales procedentes del sur y el este asiático.
Por otra parte, en los procesos de vinculación laboral se observan notorias diferencias en la manera como se percibe la remuneración salarial entre la población residente en Estados Unidos y los recientemente llegados, si bien es cierto que se ha desmejorado el poder adquisitivo del Norteamericano promedio, se observa una percepción de mejoría frente al salario de los recientemente llegados, cuando estos comparan lo que devengaban en sus países de origen y lo que ganan al momento de vincularse al mercado laboral Americano.
En cuanto a los procesos de informalidad laboral, Estados Unidos presenta niveles importantes que involucra ante todo a sectores de trabajadores ilegales, esto es, de personas que no han resuelto su estadía legal en el país o recibido su permiso para trabajar legalmente. Esta mano de obra ilegal fundamentalmente realiza actividades referidas a la producción agrícola, construcción, aseo y oficios domésticos, hecho que implica que en esta estructura laboral y productiva, se expresen procesos de diferenciación laboral remitidos más a consideraciones culturales y de estatus legal en el país, que a las cualificaciones que estos puedan tener u ofrecer al mercado laboral. Sin embargo, no se puede desconocer en un análisis del mercado labor el registro de menores niveles de educación formal en minorías étnicas y raciales como la hispana, la indígena o los afroamericanos, cuando se compara con el sector blanco dominante en Estados Unidos.
[1] Véase Census Bureau Population. http://www.census.gov/population/www/popclockus.html
ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LOS HALLAZGOS DE INVESTIGACION.
La población estudiada de trabajadores de campo en las ciudades de Lake Worth y Belle Glades en el estado de la Florida, muestran como caracterización general a Hombres y Mujeres relativamente jóvenes en edades entre 25 y 34 años, procedentes en su mayoría países Centro Americanos y México, quienes han cursado en un porcentaje importante hasta un Bachillerato incompleto. Así mismo, estos trabajadores del campo tiene familias que en su mayoría están conformadas por cuatro personas, dos de ellas son hijos. Y ganan en promedio mensual entre 1000 y 1500 dólares al mes, una de las mayores limitaciones que se observa en este población al momento de hacer el estudio es la dificultad del manejo del idioma ingles, hecho que se convierte en un obstáculo importante en la búsqueda de una trayectoria laboral ascendente o en una vinculación laboral efectiva. En este sentido, es posible decir que, existe una relación evidente entre los bajos niveles educativos, la limitación en el uso del idioma ingles y la nacionalidad de estas personas, con la manera como se vinculan al mercado laboral. En consecuencia, parece que una real intervención tendiente a la creación y ejecución de programas educativos orientados de manera importante hacia los adultos, pueden incidir en el mejoramiento de las condiciones laborales y las oportunidades de empleo, que estos trabajadores del campo pueden tener en la sociedad norteamericana.
De igual manera, el trascurrir investigativo y el análisis de los datos nos muestran un panorama interesante, en la medida en que desdicen en parte, algunas representaciones del sentido común que giran alrededor de los trabajadores del campo que laboran en Estados Unidos. Por ejemplo, el análisis de la información pone en evidencia que si bien es cierto, existe un número significativo de trabajadores del campo provenientes de países de Centro America y de México, con un estatus legal a un no resuelto, también es posible registrar un gran número de trabajadores con un estatus legal definido. Este hecho invita a pensar, sobre la estructura informal de este mercado laboral que parece ubicar en la realización de ciertas actividades, como las que se realizan en el campo a determinadas poblaciones raciales y/o étnicas. De esta manera, el pequeño porcentaje de población blanca nacida en Estados Unidos y la alta figuración de las minorías Afroamericanas, Haitianas e Hispanas, parecen confirmar este hecho. Se puede decir que, aunque el discurso oficial en el país promueve la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos, es evidente que estas oportunidades no se expresan de igual manera para todos los sectores sociales, por lo menos es lo que se puede deducir, al revisar información como la que arroja este tipo de estudio.
Por otra parte, en la revisión de las trayectorias de algunos de los trabajadores de campo, se pone de manifiesto la heterogeneidad en las formas de representar el trabajo y en las maneras de concebir la vinculación al mercado laboral. De esta manera, se observa la esperanza de algunas de las voces de los trabajadores entrevistados, muy contrariamente al pesimismo generalizado que se da en este momento en el país. Es de este modo como ellos establecen comparaciones entre lo que tenían en su país de origen y en lo que tienen en Estados Unidos, optando y glorificando de manera notoria su vida presente. Sin embargo, en estos casos los protagonistas de estas historias no transforman de forma real la naturaleza del trabajo realizado, ya que han tenido y siguen teniendo la misma relación con las actividades del campo, en donde lo único que cambia de manera significativa es el lugar en donde se ejecuta esta actividad y por supuesto el salario que devengan.
Puede leerse la investigacion completa en :
LOS ROSTROS DEL CAMPO: TRAYECTORIAS LABORALES Y CULTURALES.
Por : Andres Correa
A continuación se presenta un ejemplo biografico de un trabajador del campo, es importante comprender que ellos no son un grupo homogéneo, pues las diferencias en términos de edades, género, etnia, procedencia, educación, entre otros, marcan distintos procesos de inserción laboral y de construcción de sus trayectorias laborales. Sin embargo, es interesante registrar como en algunos de estos casos se pueden presentar biografías similares o mejor y siguiendo al ya desaparecido sociólogo Frances Pierre Bourdieu, es posible ubicar Habitus parecidos, esto es, que se puede constatar similitudes en algunas experiencias que han tenido estos actores sociales con la significación que se les ha dado a las mismas en el trascurso de su existencia.
Se puede encontrar en el autor una definición de Habitus como:
Sistema de esquemas generadores de prácticas que expresa de forma sistémica la necesidad y las libertades inherentes a la condición de clase y la diferencia constitutiva de la posición, el habitus aprehende las diferencias de condición, que retiene bajo la forma de diferencias entre unas prácticas enclasadas y enclasantes (como productos del habitus), según unos principios de diferenciación que, al ser a su vez producto de estas diferencias, son objetivamente atribuidos a éstas y tienden por consiguiente a percibirlas como naturales (Bourdieu, 1988)1.
El caso de Alva
Alva es un inmigrante de 34 años procedente de Guatemala, ella ha estado en el país desde 1998, y es madre de cuatro hijos. Su historia se inicia en el municipio de San Miguel en Ciudad de Guatemala, ella recuerda que sus padres vivían en la montaña y son descendientes de los indígenas mayas, ella recuerda como de niña se vestían con Huipil que es un traje típico maya y hablaba solo el Kanjobal, además como su casa era una choza, la cual fue construida con madera y hojas de árboles. Sus padres quienes eran indígenas cultivaban la tierra y en medio de muchas dificultades mantenían la familia en función de los frutos que daba la tierra; es en esta comunidad en donde Alva conoce a Carlos a la edad de 18 años, el también cultiva la tierra y lo hace por 5 años más después de haber iniciado su convivencia con Alva, este es el tiempo en el cual llegan sus dos primeros hijos José y Luisa. Sin embargo, en toda esta vivencia Carlos mantiene la ilusión de viajar a Estados Unidos, país en donde algunos de sus hermanos, vecinos y amigos están radicados.
Después de mucho pensar Carlos decide viajar a Estados Unidos, es así como llega a México y cruza la frontera de manera ilegal, al cabo de un tiempo y estando en suelo Norteamericano específicamente en la ciudad de Lake Worth, en el estado de la Florida, Carlos se dedica a labores de construcción y de trabajo en el campo, en el transcurso de este tiempo, él le envía dinero a Alva para los gastos de la familia mientras tanto Alva Trabaja la tierra sembrando y recogiendo Café y Cardamomo. Pasados 2 años, Carlos convence a Alva a que venga al país, Alva después de muchos padecimientos cruza igualmente la frontera por el desierto en 1998, esto lo puede hacer pidiendo prestados 3500 dólares a sus amigos en Guatemala.
Cuando Alva llega a Estados Unidos se sorprende pues todo es nuevo para ella, solo Carlos sabe como moverse como un inmigrante ilegal en esta tierra, Alva es una primeriza y manifiesta tener mucho miedo para aquel entonces, una de sus amigas quien vive cerca de su nuevo vecindario le recomienda que trabaje en el campo, en donde ella puede ganar algo de dinero y pagar la deuda que le dejo su paso por la frontera. Ella manifiesta que en aquel entonces se ganaba bien, se podía trabajar hasta 60 horas por semana y tanto ella como su esposo lo hacen, hecho que les permite ganar lo suficiente para vivir en este país y además enviar dinero a su familia en Guatemala. Después de algunos años de mucho trabajo ellos pueden reunir 50 mil dólares con los cuales pueden construir su casa en Guatemala.
Para el 2002, Eva la hermana de Alva llega al país de igual manera que su hermana lo hace, Alva envía algo de dinero para que Eva pueda pagar a las personas que le ayudaran a cruzar la frontera por el desierto y es así como finalmente, Eva alcanza suelo norteamericano. Cuando Eva llega al país no habla español ni ingles, es Alva la que habla el idioma español y busca la manera de hacerse entender y conseguir lo necesario. Eva al cabo de un tiempo inicia también su trabajo en el campo y más tarde se convierte en madre. Eva es un referente importante para Alva pues no solo es su hermana sino que es la persona que le ayuda a cuidar a los niños, cuando ella tiene que trabajar o hacer cualquier otra diligencia. Este año es también importante para Alva pues consigue quedar por tercera vez embarazada y en medio de muchas expectativas llega su nueva hija Elvira.
Frente al nacimiento de Elvira, Alva debe de esperar casi dos meses para volver a trabajar, ella comenta que las cosas cambiarían un poco, pues ya solo trabajaría ocho horas diarias, mientras que su hermana Eva le ayuda a cuidar a sus pequeños hijos. Alva recuerda que se tiene que levantar cada día a las 5 de la mañana , preparar la comida para cinco personas que viven en su casa, dejar los niños en la casa de Eva y estar lista para iniciar su día de trabajo a las 7:30 de la mañana. Luego regresa a casa a las cinco, recoge los niños, prepara la comida, habla un poco con su esposo y se va a la cama a descansar para estar lista para el inicio del nuevo día.
Tiempo después Carlos el esposo de Alva tiene problemas con la justicia y es encarcelado, posteriormente deportado a Guatemala. Ya para este entonces Carlos decide empezar de nuevo y conseguir otra compañera, Carlos y su nueva familia actualmente vive en la casa que Alva y él construyeron en Guatemala. Por otra parte, cuando Alva se encuentra sola después de la deportación de su esposo, ella tiene que seguir adelante, tiene algunas amistades en su lugar de trabajo, dice que son mexicanos y guatemaltecos, aunque aclara que tiene otros amigos colombianos quienes son los que manejan los carros de la empresa, sus amigos generalmente la aconsejan frente a problemas cotidianos, por ejemplo, Alva recuerda como en sus primeros años en el país, ella tiene que soportar malas tratos y abusos físicos por parte de Carlos, estos amigos del trabajo le recomiendan que no se deje y que avise a las autoridades, ya que según ella este país es diferente, aquí no se le puede pegar a las mujeres. Además, son estos amigos quienes eventualmente le ayudan cuando ella necesita algún préstamo de dinero, Alva recuerda por ejemplo, que cuando su pequeña hija muere en un accidente de transito, son sus amigos quienes le ayudan con algo de dinero para pagar el entierro.
Ya para el 2005 llega a Estados Unidos Ricardo, otro de sus antiguos vecinos de Guatemala, el inicialmente vive en la casa de Eva, y es ella quien lo contacta con el trabajo en el campo. Seria en estas visitas a la casa de Eva como Alva conoce e inicia una buena amistad con Ricardo, más tarde esta amistad se torna un poco mas seria y se establece una relación de pareja dando como resultado el nacimiento de Tomas su nuevo hijo. Alva recuerda que este momento de su vida no es fácil, pues cuando tiene que dar a luz a su hijo, ella presenta una infección severa, la que la deja en un delicado estado de salud y la que la limita a hacer actividades físicas con ciertos niveles de exigencia. Esta es una de las razones por las cuales explica Alva, hoy no puede trabajar en el campo y tan solo se dedica a las labores de la casa y el cuidado de los niños.
De esta manera, es Ricardo quien trabaja con cierta regularidad en los viveros o en el campo, sus actividades son el sembrar o recoger vegetales, o también puede cargar o limpiar plantas, aunque recientemente, cuenta Alva el conseguir trabajo es muy difícil, hecho que ha obligado a Ricardo a trabajar en otras actividades que se realizan y se pagan diariamente. Por estos días las actividades que se están demandando son ciertas labores de construcción y de limpieza, que aunque no son como las actividades que se hacen el campo, Ricardo las tienen que realizar para tratar de conseguir algo de dinero.
1 Bourdieu, Pierre (1988) La distinción. Taurus: Madrid.