ALGUNOS RASGOS DEL PERFIL LABORAL DE LOS TRABAJADORES DEL CAMPO EN EL CONDADO DE PALM BEACH
Por: Andres Correa
Para la siguiente reflexión se debe aclarar, que se han obtenido los datos que a continuación se presentan de una agencia sin ánimo de lucro “Farmworker Coordinating Council”, la cual es una de las agencias de mayor trayectoria en el área. Esta agencia se ha venido destacando, por ofrecer en los últimos 31 años, toda una variedad de servicios en la protección de los trabajadores del campo. Los datos considerados para el análisis son el producto de la revisión de 874 casos, de los cuales se han separado 809 alrededor de tres poblaciones provenientes de México, Haití, Guatemala, las cuales son comparadas con una cuarta población que es la de los trabajadores del campo que son oriundos de Estados Unidos. Se identifica como unidad social de análisis los trabajadores del campo, ubicados espacialmente en el condado de Palm Beach, sur del estado de la Florida, en los Estados Unidos. Teniendo como dimensión temporal de referencia el lapso comprendido entre Diciembre del 2007 y Diciembre del 2010.
Seguro Social
El comportamiento de esta variable nos muestra a un 100% de la población nacida en Estados Unidos que posee esta documentación. Se entiende, que este documento marca el estatus de legalidad en el país. Este estatus se tiene entre otras vías, cuando cualquier persona nace en el país o cuando se aprueba un proceso migratorio frente a la institución pertinente. Como dato curioso, también se registra un 100% de la población procedente de Haití que tiene esta documentación, hecho que parece indicar que la mayor distancia entre Haití y Estados Unidos obliga en parte a que los inmigrantes haitianos tengan que buscar mecanismos legales para el ingreso a Estados Unidos.
Por otra parte, las poblaciones procedentes de México 60.7% y Guatemala 87% registran un alto porcentaje de inmigrantes que no poseen esta documentación, situación que muestra en parte como en muchos de los casos estos inmigrantes cruzan el territorio americano a través de la larga frontera que se tiene con México, pero sin la respectiva autorización de las autoridades migratorias.
Estatus Legal
Frente al estatus legal se observa que el 100% de todos los nacidos en Estados Unidos tienen resuelta su situación migratoria. Pues en este país el hecho de nacer en su suelo garantiza el disfrute de la ciudadanía plena. Así mismo, se registra un 97.8% de haitianos que ya han resuelto su situación migratoria en este país. Se recuerda que mucha de esta población proveniente de Haití, llega a Estados Unidos durante y después del gobierno de Jean-Claude Duvalier como asilados políticos. Este hecho es de importante mención, pues la aprobación del asilo político en Estados Unidos otorga el permiso de estadía y de trabajo legal en el país.
Por otra parte, esta situación no ha sido la misma para los trabajadores guatemaltecos y mexicanos, quienes han tenido que pasar de manera ilegal la larga frontera. En donde se coloca en entre dicho su residencia en el país y la posibilidad de trabajar legalmente. Este hecho se ha convertido en argumento sensible en el desarrollo del gobierno del presidente Obama, ya que se acusa a muchos hispanos de no tener las credenciales necesarias para estar legalmente el país. Esta condición que presentan muchas personas (sobre todo hispanas y que trabajan el campo), se ha convertido en foco de persecución y discriminación por parte de distintos actores sociales.
Son muchos los ejemplos en los cuales se evidencia esta tendencia. Ya sea, por parte de las autoridades federales, como por las estatales. En este sentido se registra con sorpresa, la forma como el estado de Arizona aprueba la ley SB 1070, en donde se criminaliza a quienes están en el país sin autorización legal.
Seguro Medico
Respecto a la tenencia del seguro médico, se observa con claridad el alto porcentaje que presentan los norteamericanos con el 60.5% y los haitianos con el 59.4%. Se entiende que son estas poblaciones las que prácticamente en su totalidad tienen su estatus migratorio resuelto. Este hecho, es el que permite que estos trabajadores más fácilmente puedan aplicar a algunas opciones o programas de salud que ofrece el gobierno o algunas otras entidades privadas.
Sin embargo, se torna preocupante los altos niveles que se registran en los trabajadores guatemaltecos con el 82.2% y los mexicanos con el 44.7%, quienes son las poblaciones con mayores problemas en su condición migratoria. No obstante, el 33.9% de los norteamericanos y el 35.6% de los haitianos que no tienen seguro de salud, evidencian que el aseguramiento del acceso a la salud todavía está muy lejos de ser garantizado por el gobierno incluso para aquellos nacidos en el país o quienes residen legalmente aquí.
Ingreso familiar
En la revisión de los datos se encuentra de manera curiosa un alto porcentaje el 35.3% de población americana y un 42.2% procedente de Haití que informan devengar hasta $500 dólares al mes, este dato contrasta con los mostrados anteriormente en relación al estatus migratorio, pues comúnmente se piensa que teniendo un estatus migratorio resuelto, se puede tener un mejor salario.
No obstante, los trabajadores del campo procedentes de Guatemala 58.2% y de México el 57.2 % son quienes muestran un mayor nivel de ingresos en la franja comprendida entre los 500 hasta 1500 dólares al mes. Este hecho parece evidenciar que son los trabajadores del campo nacidos en Estados Unidos los que presentan un menor salario, aunque su estatus migratorio les permite en muchos de los casos, gozar de una serie de derechos asociados a ayudas en términos de suministro de alimentos y ayudas medicas, las cuales son en buena parte negadas a la población indocumentada.
Estatus Laboral
El comportamiento de los datos muestran un muy alto porcentaje de estos trabajadores de campo que están desempleados y en búsqueda de trabajo, estas cifras parecen confirmar la crisis por la cual atraviesa el país, la cual ha afectado a todos los sectores de la población, en especial el que se desarrolla en el campo.
De esta manera, se observa un 56.3% de la población americana, un 38.3% de la mexicana, un 24% de la guatemalteca y un 65.6% de los haitianos que declaran no tener trabajo. Cabe destacar que las cifras más altas de desempleo se encuentran en las poblaciones que tienen un estatus migratorio resuelto, es decir, que están en el país de forma legal y que tienen autorización para trabajar.
No obstante, son las poblaciones procedentes de México y Guatemala, que como se dijera anteriormente presentan los mayores porcentajes en el número de población indocumentada y sin permiso para trabajar en el país de forma legal, las que registran unos relativos mejores porcentajes de empleo, en este sentido se observa un 37.9 % de Mexicanos y un 21.2% de Guatemaltecos con un trabajo a tiempo completo.
De esta manera, el análisis de las variables que dan cuenta sobre el nivel de ingresos y el estatus laboral, nos muestran a unas poblaciones que ganan mayor dinero porque trabajan más, esto es, que la población de trabajadores del campo proveniente de Estados Unidos O Haití presentan menores niveles de ingresos así como, mayores porcentajes de desempleo, hecho contrario a lo que ocurre con los trabajadores de México y Guatemala.
Finalmente, se puede decir que para el sur del Estado de la Florida se han registrado diversos focos de expulsión de mano de obra migrante y quienes laboran como trabajadores agrícolas. Estos focos se identificaron como México, Guatemala y Haití, los cuales han sido comparados con la mano de obra campesina nacida o nativa de Estados Unidos, hecho que ha permitido observar diferencias significativas en algunas variables de orden socio – demográfico, como las que anteriormente han sido presentadas.
EXPERIENCIAS DE LOS TRABAJADORES DEL CAMPO
Por: Andrés Correa
La inmigración en Estados Unidos es un tema de interés en la historia reciente del país. Los procesos migratorios hacia Norteamérica se realizan desde diversos lugares del mundo y estos muestran diversas realidades, las cuales esperan resolverse al menos de manera individual, por los sujetos que la encarnan.
Se entiende que estos procesos de desplazamiento de mano de obra se han generado desde distintos focos de expulsión y son originados por diversas situaciones. Para el estado de la Florida en su zona sur, se han registrado la presencia de por lo menos cuatro focos en relación a su aporte de mano de obra en el sector agrícola. Estos focos pueden ser tipificados como los provenientes de países como México, Guatemala, Haití y naturalmente los nacidos en Estados Unidos.
Estos migrantes trabajadores del campo buscan una inserción efectiva en la sociedad recurren a diversos “capitales” como el social, el cultural o el económico con miras a lograr un mejor posicionamiento en una estructura social dada. Se entiende que la ausencia o la tenencia de estos capitales permiten condiciones u oportunidades distintas para cada uno de los casos. Razón por la cual los mejores niveles educativos, el conocimiento de la lengua nativa o la experiencia laboral en determinado campo se convierten en insumos fundamentales al momento mismo de buscar una inserción efectiva en esa sociedad.
La voz de los de los marginales.
Por: Andrés Correa
La historia de la humanidad se ha caracterizado en la manera como esta ha sido contada. En este recuento se han ensalzado la participación de algunos actores sociales, quienes generalmente han ostentado y ejercido el poder. Sin embargo, en la escena social también existen algunos otros personajes, que apenas logran mostrarse en un papel muy secundario.
En este sentido, se puede decir que no son pocos, los tiempos y los lugares en que se han hecho invisibles o que se han marginado a algunos grupos humanos. Ellos aunque cuantiosos en número, apenas existen como una estadística agregada en algún libro de Ciencias Sociales. No obstante, estos actores sociales poco a poco han adquirido conciencia de su rol en la sociedad y de los derechos de los cuales son merecedores.
Se entiende, que la realización de estos procesos no ha sido fácil para sus protagonistas. En muchos de los casos que históricamente se han registrado, prácticas como la intimidación, la cárcel o en el peor de los casos la muerte para quienes hagan escuchar su voz, han sido una constante. Vale citar algunos casos notorios. Por ejemplo. el que se da en la Francia del siglo XVII. En donde grandes sectores campesinos, acompañados de la naciente Burguesía lideran un gran proceso de transformación social, denominado la Revolución Francesa. Este proceso el cual orientará al mundo occidental cuestiona el gobierno de las dictaduras y el poder de los estados Absolutistas.
De igual manera, para el siglo XIX procesos como el evidenciado a lo largo de toda la América Latina, muestran ejercicios de liberación en contra de la colonización europea (inglesa, española y francesa) haciendo posible el nacimiento de los actuales estados Latinoamericanos. Este hecho hace posible nuevamente el visibilizar sectores históricamente marginados y reivindicar a estos sujetos como merecedores de derechos sociales básicos.
Más recientemente, los sectores campesinos en Estados Unidos se han convertido en objeto de persecución por parte de numerosos actores sociales en este país. Estos trabajadores del campo quienes laboran de manera incesante en los campos norteamericanos provienen en su inmensa mayoría de países extranjeros como México, Haití, Guatemala y Honduras entre otros. Siendo esta condición la que les ha ocasionado denominaciones como ilegales o indocumentados. Conceptos que por una vez más hacen invisible o excluyen a un grupo de población, quienes realizan su labor en condiciones a todas luces muy lejanas de los adelantados técnicos y laborales de los países desarrollados.
De esta manera, se tendría que liderar procesos que reivindiquen los derechos de estas personas, para incluirlos dentro del conjunto de garantías sociales básicas que un país como Estados Unidos se define constitucionalmente. El sentido de este ejercicio de reflexión, es contribuir a escuchar la vos de los marginales. Su éxito está garantizado, en la medida en que nuevas voces se sumen tanto a la reflexión como a la denuncia. Los cuestionamientos se deben apuntar al conjunto de condiciones que vulneran los derechos básicos de un grupo de población, cuya labor fundamental es la de producir los alimentos del pueblo norteamericano.
EL PROGRAMA BRACERO Y SUS SECUELAS RECIENTES.
Por: Andrés Correa García
Para mediados del siglo XX (en agosto de 1942) tiene ocurrencia la firma del acuerdo entre México y Estados Unidos del denominado “Bracero Program” o el programa bracero. Este acuerdo se da en el contexto de la segunda guerra mundial, en donde el país del norte requiere mano de obra que se vincule a la construcción de infraestructura, en especial a la construcción del sistema ferroviario “Railroad Program” y al cultivo de productos agrícolas. Estos programas terminan entre 1945 y 1964 sucesivamente y no están ausentes de tensión entre ambas partes, pues se exige por parte del gobierno mexicano que sus ciudadanos sean respetados en términos de derechos laborales.
Sin embargo, esta condición de respeto e igualdad de derechos que parece ser de fácil cumplimiento, no se da de manera clara en el tiempo, pues si bien es cierto que Estados Unidos abre su frontera para el recibo de mano de obra mexicana, también es verdad que el salario que reciben estos trabajadores por su labor es inferior al que devenga la mano de obra nativa. Estudios realizados a su vez consideran que la incorporación de estos trabajadores, pudo haber afectado negativamente el salario de los trabajadores nativos que laboran en el campo, pues los dueños de los sembradíos pueden acceder a una mano de obra extranjera con menor capacidad de negociación, a la hora de fijar su salario. Frente a esto Levine plantea:
“En resumen, la limitada investigación empírica sobre el impacto del programa Bracero en los trabajadores norteamericanos, sugiere que aunque el programa aumentó exitosamente la oferta de mano de obra agrícola temporal, esto lo hizo a expensas de la reducción de los salarios y el empleo de los trabajadores del campo nacidos en este país. Aunque la magnitud de estos efectos adversos puede variar en la actualidad, ya que el trabajo agrícola de los EE.UU. y los productos han cambiado en el tiempo, su dirección probable es la misma” ( Levine, 2006)
Por otro lado, se tiene que precisar que el estado de California es la zona que mayormente recibe este flujo migratorio proveniente de México, es decir, que el desplazamiento de la población migrante que genera este tratado entre México y Estados Unidos, influencia el crecimiento de la comunidad hispana (mexicana) respecto al total de la población en esa área específica. Posteriormente, con la terminación del “Bracero Program”, estas comunidades migrantes (ante todo la mexicana) se consolidan en términos políticos y sociales, permitiendo así, la formación de sindicatos y otras organizaciones sociales, las cuales demandan mejores condiciones de trabajo y de respeto por las libertades civiles básicas.
Es en este contexto, en donde surgen nuevos liderazgos y reivindicaciones como el que protagoniza el líder campesino César Chávez a mediados del siglo XX en Estados Unidos, pues es él quien evidencia ante el mundo entero, las condiciones de marginalidad y explotación que sufren los trabajadores del campo, en países que se han denominado como desarrollados.
Recientemente, los braceros que trabajaron en este programa tanto en el lado mexicano como norteamericano han tenido notoriedad, pues se han ganado una demanda legal que se interpuso por algunos de ellos. Esto con la intención de buscar una indemnización de varios miles de dólares (38.000 pesos mexicanos). La demanda se interpone, porque mientras ellos estaban trabajando como braceros en las cosechas entre 1942 y 1964, se les dedujo un porcentaje de sus salarios para tener un ahorro en su país México.
Cabe resaltar que este dinero nunca fue recibido, a pesar de ser deducido de su salario. Una de las dificultadas que han tenido muchos de estos trabajadores es que no lograron registrarse al momento de interponer la demanda. Esto se debe, a que no conocían sobre el proceso o a que no tenían la información suficiente para probar su vinculación laboral en el campo. Actualmente, sindicatos y representantes de los trabajadores del campo están luchando para extender los plazos para acceder a estos dineros que por ley le corresponden. Finalmente, se puede decir que la historia está cargada de cierta ironía, pues aunque el programa bracero ya termino hace muchos años hoy sus efectos siguen vigentes.
Bibliografía citada:
Levine, L. (2006).The Effects on U.S. Farm Workers of an Agricultural Guest Worker Program. Documento PDF. http://leahy.senate.gov/issues/Immigration/GuestWorker.pdf
BIOGRAFIAS LABORALES EN EL CAMPO
Por: Andrés Correa
A continuación se presentan otro ejemplo sobre los trabajadores del campo. Es importante comprender que ellos no son un grupo homogéneo, pues las diferencias en términos de edades, género, etnia, procedencia, educación, entre otros, marcan distintos procesos de inserción laboral y de construcción de sus biografías laborales. De esta manera, este nuevo caso que se presentan a continuación, ilustra sobre las trayectorias laborales que se observan en los trabajadores del campo, migrantes o residentes, al sur del estado de la Florida en Estados Unidos. Ellos a su vez encarnan una condición paradójica de ser trabajadores del campo en una sociedad con altos niveles de urbanización.
El caso de Miguel
Miguel nace en el año de 1943 en el pequeño pueblo de Aguas Buenas, en la isla de Puerto Rico la cual fue anexada como estado libre asociado de Estados Unidos de América en el año de 1917. Miguel es uno de los mayores de catorce hermanos de los cuales uno de ellos ya está muerto. Su historia en el campo se inicia a los trece años. Él comenta que nunca le gustó estudiar y que cuando sus padres lo enviaban a la escuela, simplemente se quedaba jugando con algún amigo o permanecía en la casa de sus abuelos. Miguel recuerda que acompañaba a sus padres a cumplir con la dura faena, trabajaba por espacio de ocho horas y las ganancias obtenidas durante la semana, 2,50 dólares, se las daba a sus padres para ayudar con los gastos de la casa.
Esta situación lo molestó y decidió parar por un lapso de dos años. Esto acontece de los catorce hasta los dieciséis años. En este tiempo Miguel se dedica a las labores de la casa, el cuidado de los animales y el conseguir la leña para el fuego entre otras cosas. Luego de este largo receso Miguel retorna a su trabajo en el campo por cuatro años más. Seria hasta sus veinte años en donde se entera a través de la radio y la prensa sobre algunas oportunidades de trabajar en el estado de Connecticut en Estados Unidos.
Miguel recuerda como en esos mensajes que escuchaba por la radio se les ofrecía pagar los tiquetes de viaje y un contrato por seis meses. Es así, como Miguel viaja con dos más de sus hermanos y se vinculan a trabajar en una plantación de tabaco. Aquí siembra y recoge tabaco por lo cual después de trabajar cuarenta horas a la semana recibe 60 dólares de pago. Miguel explica que en ese entonces se ganaba muy bien por hacer este tipo de trabajos. Sólo tenía que pagar 5 dólares a la semana por gastos de comida, ya que sus costos por alojamiento eran cubiertos por la misma compañía. Miguel se alojaba en el campamento para trabajadores por espacio de dos meses, luego decide romper contrato con esta compañía e irse con tres amigos más a alquilar un apartamento por el cual pagan 35 dólares a la semana.
Sin embargo, Miguel continúa su trabajo en el campo cultivando tabaco y permanecerá realizando esta misma labor por un tiempo de cinco años más. Después de esta experiencia Miguel trabaja en un vivero, en el cual labora por catorce años. Miguel explica que él se siente bien trabajando allí, tiene beneficios laborales, vacaciones y como la recogida de la cosecha es por temporadas pues tiene también momentos de receso pagados por la empresa.
Pasados dos años de empezar su trabajo en el vivero, unos amigos le cuentan a Miguel que el sector de la fundición del acero paga mejor y efectivamente el declara que es así. Sin embargo, después de intentarlo por espacio de dos meses decide dejarlo porque a Miguel le parece que es una labor mucho más difícil que trabajar en el campo.
Miguel recuerda que para el año 1976 en Connecticut quienes trabajan la tierra son ante todo gente proveniente de Puerto Rico y afroamericanos. Sólo recuerda haber conocido a un peruano y a un cubano. Miguel permanece en el estado de Connecticut hasta 1981. Después de un tiempo, aunque el mismo año. Miguel regresa nuevamente a Puerto Rico, lugar en donde está hasta 1993.
Este periodo es brevemente interrumpido por un pequeño viaje a New Jersey, en donde trabaja en una cosecha por espacio de tres meses. Después retorna nuevamente a Puerto Rico. Para este momento de permanencia en su tierra natal Miguel presenta una pequeña variación en su trayectoria laboral, ya que empieza a trabajar en el área de la construcción. Inicialmente trabaja en un proyecto para construir una conocida cárcel en Puerto Rico y luego se vincula a otros trabajos de construcción.
Miguel recuerda que en ese entonces le quedaban 260 dólares para sus gastos, que tiene su carro y que no paga arriendo porque vive en la casa de sus padres. Sin embargo, algunos problemas familiares motivan a Miguel a vender sus pertenencias y a abandonar nuevamente Puerto Rico y es de esta manera como retorna nuevamente a Estados Unidos.
Miguel explica que siempre había querido ir al estado de la Florida. Por esta razón se lo traza como punto de destino y llega a él para el año de 1993. Sus primeros meses en la Florida no son fáciles, Miguel recuerda que en la ciudad de Miami tiene que vivir por unos cuantos meses debajo de un puente. Comenta que allí vive con mucha gente procedente de todas partes. Él dice haber vistos parejas de todo tipo, que duermen, comen y se bañan en este lugar. Posteriormente, se vincula a trabajar de nuevo en el campo, aunque esta vez logra vivir en el campamento de la empresa para la cual trabaja. Allí está por espacio de dos años. Un tiempo después, Miguel empieza a trabajar con otra persona en oficios de cortar el césped en casas de familia.
Para 1998 Miguel tiene un accidente de gravedad, un carro lo atropella afectándole brazos y piernas, logrando del gobierno una pensión por incapacidad. Esta pensión es recibida de manera mensual y es el dinero básico que el obtiene para su supervivencia.
Miguel manifiesta que la pensión le ha ayudado mucho, aunque algunas veces se aburre con tanto tiempo libre. Frente a la reflexión de su vida laboral, Miguel declara que a él le hubiera gustado hacer trabajos distintos a los del campo, pero no saber hablar inglés le dificultó esta posibilidad. Miguel considera que los trabajos relacionados con hoteles o restaurantes son más fáciles pero a él le toco vivir otra vida. A futuro Miguel se ve teniendo muchos amigos y según él haciendo el mayor bien posible al resto de la gente.
De esta manera, en esta trayectoria laboral se muestra un personaje que a pesar de estar igualmente ligado al campo por su historia familiar, tiene una mayor discontinuidad en las labores que ejecuta en el transcurso de su vida. Sin embargo, a pesar que Miguel prueba en otras áreas como la limpieza, la construcción y la industria, termina siempre regresando al campo, pues considera este oficio más sencillo de hacer que otros y además por que según el entrevistado es mucho más fácil conseguir trabajo en este tipo de actividades.
Por otro lado, la discontinuidad en esta trayectoria laboral se explica porque Miguel es un personaje nacido en Puerto Rico, lugar que es reconocido por el gobierno norteamericano como un estado “libre asociado”. Este hecho implica que los pobladores nacidos en Puerto Rico son ciudadanos de Estados Unidos. En este orden de ideas, Miguel presenta todas las credenciales de legalidad que una persona debe de tener en este país para adquirir cualquier puesto de trabajo.
Las credenciales de legalidad (Green Card) facilitan en parte la vinculación al trabajo, así como la movilidad espacial al interior del país, de aquí que Miguel se pueda desplazar en el transcurso de su vida a diferentes destinos con promesas laborales, por ejemplo, de Puerto Rico a los Estados de Connecticut, New Jersey o la Florida.
Ahora bien, es posible registrar en esta trayectoria laboral cómo la condición de legalidad (el ser ciudadano) también permite que ante un evento de gravedad como el tener un accidente delicado, sea compensado o por lo menos protegido por el gobierno de este país, al reconocerle su pensión por invalidez, esta condición le permite a Miguel sobrevivir con una relativa “comodidad”. Se entiende que si Miguel no tuviera un estatus de legalidad resuelto, no tendría la posibilidad de tener estos privilegios respaldados y promovidos por la ley.
Reflexiones sobre las Trayectorias Laborales de los Trabajadores del Campo
Por: Andrés Correa
En todo proceso migratorio en donde los actores sociales se desplazan de un país a otro, se generan un conjunto de tensiones provocadas por las diversas rupturas que se originan en los recorridos o en las trayectorias de las acciones cotidianas y en las actividades laborales. El migrante al llegar a un nuevo contexto socio-cultural se ve en la necesidad de adaptarse a las nuevas condiciones que enfrenta, las cuales implican en muchos casos cambiar lo que a menudo se acostumbraba a hacer.
Estos migrantes que buscan una inserción efectiva en la sociedad recurren a diversos “capitales” como el social, el cultural o el económico con miras a lograr un mejor posicionamiento en una estructura social dada. Se entiende que la ausencia o la tenencia de estos capitales permiten condiciones u oportunidades distintas para cada uno de los casos. Razón por la cual los mejores niveles educativos, el conocimiento de la lengua nativa o la experiencia laboral en determinado campo se convierten en insumos fundamentales al momento mismo de buscar una inserción efectiva en esa sociedad.
Para esta reflexión se entiende la trayectoria laboral como la representación y la vinculación efectiva de los actores a los espacios laborales a través del tiempo. En los cuales se adquiere o se invierte diferentes tipos de capitales con miras a lograr un mejor posicionamiento en una estructura laboral dada. En el ámbito académico las reflexiones alrededor de esta temática no son nuevas, en distintos países se han presentado interesantes estudios como los de: Araujo y Mauro (1999), Canteros Y Espinoza (2001), Henríquez, H. y V. Uribe-Echevarría (2002), Hetru, E. y J. P. Yonnet (2001) Orejuela, Johnny (2008).
La mayoría de estos estudios reafirman la idea de que las biografías individuales han tenido un cambio notorio debido a lo que puede ser concebido como el surgimiento de un nuevo modelo de la sociedad. Este cambio puede ser registrado desde finales de la década de los sesenta, tiempo desde el cual se han venido presentando una serie de transformaciones en la lógica de la producción y del consumo, estos cambios obedecen en términos generales a: 1) la aparición de nuevas tecnologías de la información, 2) al debilitamiento de la producción en serie y finalmente, 3) a la transformación de los mercados económicos globales.
Estas condiciones al parecer demandan formas organizativas del trabajo y de la industria más flexibles, capaces de adaptarse a un ritmo mucho más cambiante y diverso. Este nuevo escenario del capitalismo ha sido identificado bajo términos como: La especialización flexible (Piorel y Savel: 1984) el Posfordismo (Coriat 1995), la acumulación flexible (Harvey: 1998), la sociedad red (Castells: 1999), o la Sociedad del Riesgo (Beck: 1998) entre otros. Nuestro análisis de la población de trabajadores del campo tiene su contextualización en este tipo de sociedad.
El Estado de la Florida los trabajadores del campo no son un grupo homogéneo, es posible registrar grandes diferencias en términos de edad, género, etnia, procedencia y educación, entre otros. En el transcurso de sus vidas estos trabajadores muestran diferencias en su inserción al mercado de trabajo, así como, en la manera como construyen sus trayectorias laborales. Sin embargo, es interesante registrar, como en algunos de estos casos se pueden presentar biografías laborales con características parecidas o mejor y siguiendo al ya desaparecido sociólogo Francés Pierre Bourdieu, es posible identificar Habitus similares. Se puede encontrar en el autor una definición de Habitus como:
“Sistema de esquemas generadores de prácticas que expresa de forma sistémica la necesidad y las libertades inherentes a la condición de clase y la diferencia constitutiva de la posición, el habitus aprehende las diferencias de condición, que retiene bajo la forma de diferencias entre unas prácticas enclasadas y enclasantes (como productos del habitus), según unos principios de diferenciación que, al ser a su vez producto de estas diferencias, son objetivamente atribuidos a éstas y tienden por consiguiente a percibirlas como naturales” (Bourdieu 1988:170-171).
A pesar de esto, en los distintos casos que se observan al sur de la Florida también se registran diversas trayectorias laborales que fluctúan de acuerdo a la edad, al genero, al capital escolar y al país de procedencia entre otros, razón por la cual, los investigadores interesados en el tema o las instituciones que permanentemente implementan programas para esta población, deben de considerar con sumo cuidado a este conjunto de características, evitando así, el reducir a estándares o estereotipos culturales a una población de significativa diversidad.
Bibliografía
Araujo, K.; V. Guzmán y A. Mauro.1999 Trayectorias laborales de mujeres. Cambios generacionales en el mercado de trabajo. Santiago: Ediciones Cem.
Beck, U. 1998 La sociedad del riesgo. Barcelona: Paidós.
Bourdieu, Pierre 1988 La distinción. Taurus: Madrid.
Canteros, E. y V. Espinoza. 2001 Contactos sociales y carreras laborales en hogares chilenos de escasos recursos. Proposiciones. Nº32. Santiago: Ediciones Sur.
Castells, Manuel, 1999. La sociedad red, La era de la información. Tomo I, Economía, Sociedad y cultura. Madrid: Siglo veintiuno editores.
Coriat, Benjamin, 1995 Pensar al revés: trabajo y organización en la empresa Japonesa, México: siglo XXI Editores.
2003 El taller y el cronometro. Madrid: Siglo XXI Editores
Harvey, D. 1998 La condición de la posmodernidad. Investigación sobre los orígenes del cambio cultural Buenos Aires: Amorrortu
Henríquez, H. y V. Uribe-Echevarría. 2002 La trayectoria laboral de las personas: un aporte al debate sobre la protección al trabajo. Temas Laborales, Año 8, Nº20. Santiago: Dirección del Trabajo.
Hetru, E. y J. P. Yonnet. 2001 Subcontracting, contracting-out and new forms of employment. Transfer European Review of Labour and Research, Vol. 7, Nº2.
Orejuela, Johnny J. 2008 Trayectorias laborales y relacionales de los profesionales insertos en mercados globales a través de empresas multinacionales (EMN) de la cuidad de Cali, Colombia. Revista Científica Guillermo de Ockham. Vol. 6, No 2.
Orejuela, Johnny Javier, Correa, García Andrés. 2007 Trayectorias laborales y relacionales una nueva estética. Revista Científica Guillermo de Ockham. Vol. 5, No. 1.
Piore M. y Sabel, C. 1990 (1984). La Segunda Ruptura Industrial. Madrid:Alianza Editorial
Perfil General de los Adultos Mayores trabajadores del campo.
Por: Andrés Correa.
En una sociedad Democrática en donde las personas gozan de ciertas garantías sociales, se puede encontrar como en el tiempo los distintos grupos sociales adquieren ciertas protecciones. Uno de estos grupos es el conformado por los Adultos Mayores, esto es personas que por tener cierta edad, la cual se fija socialmente, se perfilan como merecedores después de un largo camino laboral de algunos beneficios.
Seguramente, estos adultos Mayores han estado involucrados en distintas actividades productivas, hecho que invita a pensar que después de estos extenuantes y prolongados recorridos, ellos recibirán al final de sus trayectorias un conjunto de beneficios expresados en ciertas seguridades como son: el acceso a la salud, a la vivienda y a una pensión digna, en términos amplios se pueden tomar estos beneficios como indicadores que hablan de que tan equitativas e igualitarias son estas sociedades. Se propone entonces en esta corta reflexión la presentación de un subgrupo de Adultos Mayores Trabajadores del Campo.
En este sentido, la revisión de los datos, soportados en el análisis de 56 casos de clientes activos que representan el 12.2 % del total de 459 casos activos registrados para el mes de Octubre del 2010 en la Agencia Farmworker Coordinating Council. Nos muestran a un grueso de la población el 51.8% de adultos mayores trabajadores del campo que son Mujeres, con edades entre 66 y 70 años con un 35.7%.
Ahora bien, estos Adultos Mayores manifiestan no ser retirados en un 50%, es decir, no tienen una pensión ya sea otorgada por el gobierno o por una institución privada. Lo que expresa como el trabajo en el campo está regido por una alta informalidad que se extiende a las personas que trabajan allí hasta edades avanzadas. De igual manera, el 51.8% de los casos manifiestan que sus ingresos están entre los 5.000 hasta los 12.000 dólares al año, hecho que parecería evidenciar que, el 57.1% se encuentran por debajo de los umbrales de pobreza, ya que para Estados Unidos, siguiendo los parámetros de pobreza para el año 2009, se estima que para una sola persona mayor de 65 años, el ingreso mínimo anual debe ser de 12,982 dólares para no ser considerado como pobre.
Del total de estos ingresos el 55.3% manifiesta pagar en gastos referidos a alquiler de la casa entre 200 y 400 dólares, hecho que implica que los gastos anuales por este concepto pueden llegar hasta los 5000 dólares. De lo que se deduce que, si estos adultos trabajadores del campo ganan entre en promedio entre 10.000 y 15.000 dólares anuales, el costo de la vivienda representa casi el 50% de su ingreso total.
Ahora bien, en términos de la estructura de la vivienda se establece que el 69.6% del total de los adultos mayores declara que su vivienda no tiene una condición aceptable, así mismo expresan que sus hogares presentan estructuras deterioradas en un 66.1% y ante todo, con altos niveles de hacinamiento el 69.6%.
Por otra parte, diferentes datos obtenidos de la misma fuente, aunque con márgenes de tiempo mayor, (102 casos de adultos mayores trabajadores del campo), muestran una concentración significativa de casos el 48 %, que están entre edades de 60 y 65 años, así como, un 30.3% mayores de 65 años que se supone la edad de retiro en este país, cifra que nuevamente ilustra, como el trabajo en el campo muestra en esta área del país una gran precariedad laboral, que se extiende hasta edades avanzadas en estos trabajadores.
Finalmente, se observa un alto porcentaje de población desempleada 57.8% y tan solo un 21.6% que tiene un trabajo a tiempo completo. En cuanto a los países de procedencia de estos trabajadores se ratifica la tendencia en la cual se identifican como centros de expulsión de mano de obra campesina a esta área del país a Haití con un 52.9 %, México con un 17% y naturalmente campesinos nacidos en Estados Unidos con un 16.6 % del total de los casos.
A manera de conclusión se puede decir que, si bien es cierto los indicadores que dan cuenta de la vivienda, la salud y la pensión son expresiones del real ejercicio democrático en un país, la revisión de casos de estos adultos mayores trabajadores de campo sugiere que Estados Unidos aun debe trabajar muy fuerte, para mejorar su procesos de inclusión social y equidad entre las distintas poblaciones.
HEROES ANONIMOS: LOS DEFENSORES DE LOS TRABAJADORES DEL CAMPO
Por: Andrés Correa

Mucho se ha escrito sobre las precarias condiciones que padecen los trabajadores del campo en el mundo entero. No son raros los estudios de orden sociológico, antropológico o económico que denuncian y analizan las complejas situaciones que vive esta población. Sin embargo, existen pocos análisis y reconocimientos a aquellas personas o instituciones que trabajan en búsqueda de garantizar las condiciones básicas de vida en una sociedad que se denomine democrática.
Las organizaciones sociales que trabajan en la promoción de derechos fundamentales tienen su aparición en la historia reciente desde el siglo XIX, en donde se busca de alguna manera llenar los vacíos que dejan los Estados en la protección de los derechos de los ciudadanos, después de los horrores de la Segunda Guerra Mundial, el ejercicio de estas organizaciones se fortalece permitiendo así una mayor promoción de las garantías democráticas, es así como estas organizaciones trabajan en diversos ámbitos como la salud, la promoción de la cultura, la defensa de los derechos ciudadanos y el desarrollo humano en general. Se entiende que estas organizaciones no suplen el papel del Estado sino que cubren los vacíos institucionales en áreas en donde no existen políticas públicas efectivas.
Por otra parte, si se quisiera referir a las personas e instituciones defensoras de los derechos de los trabajadores del campo en un país como Estados Unidos, se tendría que comprender los procesos de desplazamiento de población inmigrante quienes han venido a trabajar en las áreas agrícolas en diferentes momentos, de esta forma se puede registrar por ejemplo, a principios del siglo XIX un importante desplazamiento de población europea o a finales del siglo XIX y principios del XX un notorio movimiento de sectores campesinos de México y América Central.
De esta manera, los procesos marcados por grandes desplazamientos de población al campo han originado nuevos problemas sociales, los cuales se caracterizan primeramente por la presencia de una notoria exclusión de los campesinos en el disfrute de las garantías básicas de la sociedad, y en segundo orden, por la conformación de algunas organizaciones comunitarias que definen sus acciones con miras a defender derechos fundamentales. Solo a manera de ilustración, se destaca la labor de una de las agencias que ha venido promoviendo y defendiendo los derechos de los trabajadores del campo.
Farmworker Coordinating Council (El concilio de los trabajadores del campo) es una Agencia sin ánimo de lucro, la cual ha tenido una presencia en los últimos 30 años en el Estado de la Florida. En la actualidad tiene dos oficinas, una en la ciudad de Lake Worth y la otra en la ciudad de Belle Glade. La agencia atiende en la actualidad a casi 500 clientes y sus familias y brinda servicios que van desde ayudas para el pago de servicios básicos (renta, agua, luz) hasta servicios de traducción e interpretación al inglés y al creole. Esta agencia tiene un importante reconocimiento tanto por la comunidad en general, así como, por sus clientes quienes de manera frecuente reiteran su agradecimiento por la ayuda que se les presta.
Ahora bien, esta ardua labor solo es posible gracias a un comprometido grupo de trabajo que día a día tiene como misión defender los derechos de los trabajadores del campo. Estos defensores de los campesinos tienen las más variadas experiencias profesionales y culturales, sus recorridos van desde campos como la literatura hasta la psicología, solo a manera de ilustración de lo que hacen estos héroes anónimos se mencionarán seis casos de personas que se han venido desempeñando como trabajadores sociales en Farmworker Coordinating Council (El concilio de los trabajadores del campo). Se dirá que ellos son quienes a través del análisis y la gestión de recursos logran encontrar novedosas soluciones a los problemas que tienen los trabajadores del campo.
El grupo está conformado enre otros miembros por Lillian Robles, Madel Milian Cruz, Arlene Santos, Maira Morejon, Rosalinda Méndez y Lugina Reyes cada una de ellas tiene distintas funciones de trabajo en la agencia, aunque todas estas acciones se enmarcan y se orientan en la promoción de la defensa de los trabajadores del campo.
Lillian Robles es una trabajadora Social, nacida en Puerto Rico, su experiencia con trabajadores del campo y otras poblaciones vulnerables es de más de 10 años. Tiempo en el cual se ha familiarizado de forma magistral tanto con las instituciones que prestan ayuda a esta población como con los recursos de diferentes tipos (financieros, didácticos, educativos etc.) que se pueden utilizar para ofrecer soluciones eficaces a sus clientes. Actualmente, en su posición de supervisora capacita a los demás trabajadores sociales en sus múltiples labores, así como, vela para que cada una de las personas que llega a esta agencia tenga la posibilidad de ser atendida y ayudada de la mejor manera posible.
Madel Milian Cruz, es una especialista en Literatura nacida en Cuba y con una trayectoria significativa en otros campos como la educación, es esta experiencia la que utiliza actualmente con sus clientes para educarlos en asuntos referidos a la salud, su rol en la agencia se centra en promover y vincular a los trabajadores del campo con los seguros Médicos, con el ánimo de propiciar la protección tanto de sus clientes como la de sus familias.
Arlene Santos es una psicóloga nacida en New York cuenta con una amplia experiencia en el sector financiero, la cual utiliza dentro de la agencia para buscar recursos financieros o mantener los existentes, proveyendo a las instituciones pertinentes una información detallada y verídica sobre los servicios que se prestan.
Maira Morejón es una Trabajadora Social nacida en Cuba, su formación en asuntos jurídicos y de inmigración le han permitido ofrecer toda una gama de respuestas relevantes a las numerosas interrogantes que circulan alrededor de sus clientes, se encarga de recibir a los clientes en su primera visita a la agencia y de guiarlos en el proceso de solicitar y recibir ayuda.
Rosalinda Méndez es una trabajadora social nacida en el estado de la Florida, su experiencia en el campo es vivencial, tanto ella como su familia han sido trabajadores del campo anteriormente, aunque ahora con muchos más elementos de formación profesional, tiene la oportunidad de divulgar en la comunidad los servicios que la agencia ofrece a los trabajadores del campo.
Lugina Reyes es una trabajadora social nacida en New Jersey, quien empieza a sumar años de experiencia en el manejo de casos de trabajadores de campo con la agencia. Es en este tiempo donde Lugina ha venido adquiriendo un mayor conocimiento en el manejo de los recursos que se tienen en la comunidad, hecho que le ha permitido efectuar un trabajo con mayor eficiencia.
A manera de conclusión se puede decir que, este grupo de personas, que conforman un equipo de trabajo adentro de una agencia, es tan solo un ejemplo de cientos de trabajadores, héroes anónimos, que trabajan en muchas otras instituciones permitiendo la promoción de la esperanza y la construcción de un futuro mejor, para una población tan vulnerable como los trabajadores del campo.
LA EDUCACION COMO PROMESA: DE REGRESO AL COLEGIO
Por: Andrés Correa

En el mes de Agosto los estudiantes del Estado de la Florida estarán iniciando un Nuevo año escolar. Este es el tiempo en que los padres se preocupan por adquirir los uniformes y los útiles escolares para los niños o mejor, en como conseguir algún dinero extra que les permita enfrentar las demandas educativas de sus hijos. Por fortuna para este país, son muchas las ayudas que se dan por parte de agencias comunitarias, iglesias y algunos programas del gobierno. Hecho que permite el acceso a ciertos recursos para que los estudiantes tengan un mejor desempeño académico, esto sin contar, con la enorme posibilidad que brinda la educación pública, que en Estados Unidos se da de manera gratuita y es concebida como un derecho fundamental a todos los niños del país.
Ahora bien, muchos de estos estudiantes son la nueva generación de hispanos, quienes a su vez son en un número importante hijos de trabajadores del campo. A nivel nacional los trabajadores del campo se caracterizan por tener bajos niveles educativos, bajos salarios y por ser provenientes en su gran mayoría de México y de los países Centro Americanos. Sin embargo, la gran esperanza que ellos tienen, es que esta nueva generación, sus hijos, hoy empiezan a asistir a las aulas escolares, se puede decir en términos generales que, el acceso a un mayor capital escolar está permitiendo una mejor asimilación de estos estudiantes en la sociedad mayor.
Es frente a esta realidad en la sociedad norteamericana, que tiene sentido el plantearse la relación entre el nivel de educación y el acceso al trabajo, esto es, que idealmente se puede concebir que a mayores niveles de educación, mayores son las posibilidades de los ciudadanos de obtener mejores puestos de trabajo, este hecho puede propiciar de alguna manera, un incremento en el poder adquisitivo de esta nueva generación de trabajadores y porque no, la ruptura de la cadena de miseria del trabajo en el campo.
Sin embargo, no se intenta en esta reflexión concebir al trabajo en el campo como una actividad laboral indigna, así como, tampoco se trata de postular a los hijos de los trabajadores del campo como mejores que sus padres. Lo que se busca es, cuestionar las precarias condiciones de trabajo que presenta esta población al realizar su labor como tal, así como, mostrar la esperanza que se avizora en el panorama social, de una nueva generación de personas que a través de su vinculación al sistema escolar puede tener la oportunidad de un futuro más prometedor.
Se puede decir, que esta nueva generación de Hispanos quienes son hijos de los trabajadores del campo, tiene en sus manos la posibilidad de ser una “voz” efectiva, que a través de un mayor capital escolar puede acceder a espacios que les han sido negados a sus padres, esto es, las actividades de labores gerenciales y de liderazgo, así como, los puestos de decisión política. No obstante, el camino no es fácil de recorrer, pues estos estudiantes tendrán que enfrentar en su proceso de formación un conjunto de dificultades.
La primera de ellas, está referida al poco capital escolar de los padres, hecho que imposibilita que estos trabajadores del campo con bajos niveles de escolaridad puedan ayudar a sus hijos de forma real en la realización de las asignaciones académicas, hecho que se ha demostrado puede marcar el éxito o el fracaso escolar de los estudiantes. La segunda dificultad, se expresa en términos de la barrera idiomática, lo que significa, que el proceso comunicativo entre padres e hijos se complica al no haber un manejo real del idioma por parte de estos trabajadores del campo y esta nueva generación de estudiantes hispanos quienes hablan en su inmensa mayoría el idioma ingles.
Por otra parte, cuando se comparan ciertos indicadores entre los grupos poblacionales, (negros, blancos, asiáticos e hispanos) los hispanos registran los mayores porcentajes en las tasas de deserción escolar, los bajos niveles de graduación de la escuela secundaria, y en las menores vinculaciones las universidades. A pesar de que estos porcentajes son comparativamente mayores en los hispanos más que en otros grupos poblacionales, la esperanza se centra en que estas cifras se han venido mejorando en el tiempo a favor de los hispanos, es decir, hoy se está mejor que hace diez años atrás aunque todavía queda mucho por hacer.
Finalmente, se espera que los hijos de los trabajadores del campo sean conscientes de esta posibilidad que les brinda la sociedad norteamericana y que ellos sean capaces de transformar las condiciones que han sometido a sus padres a la exclusión y a la miseria por tanto tiempo. Básicamente, enfrentando a ciertos sectores de la sociedad mayor que marginan y discriminan y ante todo combatiendo de manera creativa las limitaciones escolares de su propio entorno familiar.
DE NUEVO LA CACERIA DE HISPANOS EN ESTADOS UNIDOS.
POR ANDRES CORREA
En el desarrollo del gobierno del presidente Obama, los hispanos se han convertido en foco de persecución y discriminación por parte de distintos actores sociales. Son muchos los ejemplos en los cuales se evidencia este comportamiento, ya sea, por parte de las autoridades federales, como por las estatales. En este sentido se registra con sorpresa, la forma como el estado de Arizona aprobó la ley SB 1070, en donde se criminaliza a quienes están en el país sin autorización legal.
Este comportamiento se ha hecho contagioso a otros estados que han manifestado su intención de unirse a este mismo fin (perseguir la inmigración ilegal) el último de ellos, que parece confirmar esta tendencia, es el Estado de Nebraska, específicamente, la persecución a los indocumentados se da en la ciudad de Fremont, en donde sus habitantes y el gobierno local aprobaron una ley que castiga a quienes contraten o renten viviendas a indocumentados.
Sin embargo, antes de aprobar leyes como las ya mencionadas, convendría hacer un pequeño rastreo a la composición demográfica del país en donde según los datos obtenidos por el Pew Hispanic Center, para el 2008 se calculaba una población Hispana menor al 4% en 18 estados, entre el 5% y 10% en 18 estados, entre 11% y 20% en 8 estados, entre 21% y 30% en 3 estados y finalmente una población hispana de más de 31% en 3 estados. Estas cifras resultan llamativas en cuanto a que muestran un número significativo y creciente de hispanos por estado.
En consecuencia, se puede deducir en el análisis de esta cifra que, los hispanos está adquiriendo una mayor intervención en los ámbitos políticos, culturales y laborales, hecho que se puede corroborar con la participación hispana en las pasadas elecciones, o con los simples procesos de venta y compra de productos en las economías locales. Aunque, se tiene que aclarar que, si bien es cierto se está registrando un incremento de los descendientes de hispanos nacidos en Estados Unidos, también se debe considerar el aumento de la población hispana indocumentada, quienes representan el 80% del total de los cerca de los 12 millones existentes en el país.
Ahora bien, en este sentido es notorio, el comportamiento numérico de la población inmigrante que se vincula a los trabajos del campo, ya que esta población inmigrante en su mayoria hispana, representa el 80% del total de personas que se dedican a estas actividades agrícolas. Se dice que, de este total de inmigrantes que trabajan el en campo, entre un 50% y un 70% (de acuerdo a la zona geográfica de donde se trabaje) son indocumentados hispanos. Frente a esto, las agencias Farmworker Justice y Oxfam America realizaron recientemente, algunos estudios en donde se registran las difíciles condiciones de trabajo que tienen los trabajadores del campo en Estados Unidos. Este informe fue presentado con algunas recomendaciones a la Secretaria del Trabajo del Gobierno Obama, Hilda L Solís, quien de manera rápida emitió el pasado 16 de junio un informe como respuesta a estas recomendaciones.
De esta manera, la secretaria Solís manifiesta que se están haciendo un conjunto de acciones para mejorar las condiciones económicas y laborales de los trabajadores del campo, acciones que pueden ser resumidas en: El aumento del número de inspectores que evalúan a las empresas que contraten a esta mano de obra, el incremento de los controles en las tasas con las cuales se fijan los salarios, la ampliación en el número de permisos de trabajo y visas para trabajadores agrícolas y un mayor control para evitar la contratación de mano de obra infantil[1]. Naturalmente, se tendrá que esperar a que este conjunto de acciones que el gobierno declara estar realizando realmente mejore de forma significativa la situación de estos trabajadores.
Finalmente se puede resaltar, el requerimiento de las agencias sociales defensoras de los derechos de los indocumentados, por una mayor decisión política y un mejor pronunciamiento público, por parte del gobierno de Obama, hecho el cual puede llegar a detener el conjunto de acciones que se vienen implementando en los distintos estados del país. Se espera que esta intervención del gobierno pueda abogar por una reforma migratoria justa, que legalice la situación de millones de personas indocumentadas, quienes en una proporción significativa son hispanos que trabajan el campo.
[1] Para ver el informe completo ver.
http://www.dol.gov/opa/media/press/opa/OPA20100850.htm
